Este proyecto consiste en el diseño de tres envases de frutos secos —almendras, cacahuetes y nueces— pensados para un público urbano y creativo, personas que comparten espacios, mentalidades y códigos propios. Son individuos que crean cultura, guiados por la autenticidad, la autoexpresión y la voluntad de desafiar lo establecido.

El estilo de vida de este público es equilibrado y activo: necesitan snacks que les aporten energía y concentración para sus actividades diarias. Prefieren productos naturales y saludables frente a opciones ultraprocesadas, y valoran envases que sean tanto llamativos como prácticos.

Los frutos secos seleccionados son ricos en grasas saludables, proteínas y carbohidratos, proporcionando energía sostenida y beneficios para la reparación muscular. Cada tipo de fruto seco refleja variedad y calidad, conectando con un consumidor que busca excelencia en cada detalle.

El concepto de INSIDERS se refleja directamente en el diseño: son conocedores, personas con información privilegiada. Así, los frutos secos se presentan pelados, como si se ofreciera acceso exclusivo a un tesoro interior. La cáscara dura simboliza lo externo y común, mientras que el interior —valioso y nutritivo— representa la información y la calidad que este público aprecia.

El packaging incorpora un mosquetón que permite un transporte fácil y cómodo, adaptándose a la vida dinámica del usuario urbano. Además, los envases son al vacío, lo que garantiza frescura, permite controlar las porciones y evita la necesidad de consumir todo de una sola vez.

En conjunto, estos envases combinan estética, funcionalidad y narrativa, conectando con un público que valora tanto el contenido como la experiencia de descubrirlo: un snack que no solo alimenta, sino que también transmite un estilo de vida auténtico y consciente.