Este proyecto consiste en el rediseño de la identidad gráfica de The Architect, una miniserie noruega de carácter distópico que aborda de forma crítica la crisis de la vivienda, la precariedad laboral y la deshumanización del entorno urbano. La propuesta gráfica reinterpreta visualmente el universo de la serie, trasladando su discurso narrativo a un lenguaje visual coherente, sobrio y estructural.
El rediseño se apoya en una estética fría y minimalista, donde predominan los espacios vacíos, la arquitectura brutalista y una paleta cromática contenida. Estas decisiones visuales refuerzan la sensación de asfixia urbana y evidencian una ciudad pensada para la eficiencia del sistema antes que para el bienestar de las personas.
El concepto de estructura actúa como eje central del proyecto, entendido tanto desde lo arquitectónico como desde lo social. El uso de formas geométricas, retículas y el recurso visual de las ventanas funciona como metáfora de los límites físicos y simbólicos que condicionan la vida de los personajes, reflejando control, desigualdad y aislamiento.