Este proyecto consiste en la creación de una ilustración editorial

A partir de un artículo periodístico publicado en EL PAÍS. El tema central es el llamado “minimalismo profesional”, una nueva forma de entender el trabajo y el éxito impulsada principalmente por la Generación Z

La propuesta reflexiona sobre el cambio de prioridades respecto a generaciones anteriores, donde el ascenso laboral y el sacrificio personal dejan de ser el objetivo principal. En su lugar, se valoran aspectos como el tiempo libre, la flexibilidad laboral, el equilibrio entre vida personal y trabajo y la protección de la salud mental. La ilustración busca representar esta mentalidad que apuesta por cumplir lo pactado sin asumir cargas extra y por establecer límites claros dentro del entorno profesional. Se trata de ser capaz de reforzar el mensaje del artículo sin caer en lo literal, funcionando como un “spoiler” conceptual que cobra sentido completo tras la lectura. El resultado final sintetiza visualmente esta nueva visión del éxito basada en la libertad, el control del tiempo y la tranquilidad persona

El rediseño se apoya en una estética fría y minimalista, donde predominan los espacios vacíos, la arquitectura brutalista y una paleta cromática contenida. Estas decisiones visuales refuerzan la sensación de asfixia urbana y evidencian una ciudad pensada para la eficiencia del sistema antes que para el bienestar de las personas.

El concepto de estructura actúa como eje central del proyecto, entendido tanto desde lo arquitectónico como desde lo social. El uso de formas geométricas, retículas y el recurso visual de las ventanas funciona como metáfora de los límites físicos y simbólicos que condicionan la vida de los personajes, reflejando control, desigualdad y aislamiento.